A
continuación se expone un resumen de lo tratado en las diferentes clases de la
asignatura de Educación Musical en la Etapa Infantil, durante el primer
semestre del curso 2013/2014.
A lo largo
de esta clase, realizamos varias actividades de inicio a la música. Éstas
consistían en imitar los movimientos que realizarían los niños con el ritmo de
un piano. Con ayuda de la profesora nos dimos cuenta de que actuábamos
pensando, cosa que los niños no harían ya que éstos se desinhibirían y se
dejarían llevar por la música y el ritmo. Con esta actividad, llegamos a la
conclusión de que ponernos en la piel es más difícil de lo que pensábamos. Nos
parece muy interesante porque el día de mañana cuando ejerzamos como maestras
esta situación es muy importante.
Estuvimos
ejercitando la voz para cantar, cosa imprescindible para nuestra labor docente
ya que los niños con lo que mejor aprenden e interiorizan son con la música y
cantando. Esto nos hizo reflexionar acerca de la importancia de cuidar nuestra
voz y de ejercitarla constantemente para evitar problemas como la afonía.
Seguidamente cantamos una canción que la profesora nos enseñó. A la hora de
seguirla sin ayuda de la profesora, al principio sentimos inseguridad porque
creíamos que no nos íbamos a acordar de la canción. Sin embargo, escuchando el
ritmo empezamos a cantar sin ninguna preocupación por lo que nuestra memoria musical
está más desarrollada de lo que pensamos.
Una de las
actividades que realizamos fue con instrumentos elegidos por nosotras y
colocarnos según la familia a la que correspondían (percusión y láminas).
Tocamos una canción todos juntos siguiendo el ritmo establecido. Con esta
actividad llegamos a la conclusión de que a pesar de que al ser un gran número
de personas, éramos capaces de seguir el ritmo al unísono. Con los mismos instrumentos,
por grupos hicimos una figura creativa en el momento:
Por último,
con los mismos grupos nos inventamos una canción con el ritmo que habíamos
tocado anteriormente. Al principio, volvimos a sentir inseguridad pues
pensábamos que en tan poco tiempo no podíamos inventarnos una canción. Sin
embargo, con la creatividad del grupo salió más fácil y rápido de lo que
pensábamos. Éste fue el resultado:
En el mar
puedes observar,
peces de
colores, pulpos y más
y pescar
estrellas de mar,
que tus
grandes amigas serán
Bucea,
bucea, bucea, mira-mira
Bucea,
bucea, bucea, mira-mira
Al principio
de este día, continuamos con la profesora de la semana anterior con la
invención de un cuento que la profesora inventaba según la marcha mientras
nosotras con xilófonos y metalofonos representábamos la intensidad y el tempo
de la historia. Esta actividad es un buen recurso para trabajar en el aula y
facilitar a los niños el vivenciar la historia, la atención, la participación y
el conocimiento de la intensidad y el tempo que te lo da la misma historia.
En la
segunda parte de la clase una nueva profesora se centró más en la parte
didáctica de la música como la escala pentatónica, situar las notas en el
pentagrama, marcar las figuras musicales, las líneas adicionales, lenguaje
musical, grafía no convencional, entre otros.
En
conclusión, con lo explicado en clase y con las actividades realizadas,
descubrimos una nueva forma de trabajar, diferentes competencias y actitudes en
los niños como, prelectura, coordinación psicomotriz, óculo-manual, imitación,
atención, improvisación, movimiento, pregunta-respuesta sin necesidad de hablar
con las palmadas o con los instrumentos. Esto nos hace pensar que la música
abarca muchos más ámbitos del musical como el matemático, el espacio-temporal,
el naturalista, el lingüístico, el movimiento.
En esta
clase seguimos trabajando la importancia de la interdisciplinariedad de la
música con respecto a otros conocimientos y aprendizajes como la preescritura. Con una canción se puede enseñar a separar
las sílabas sin necesidad de una clase teórica o incluso sin mencionar lo que
se va a enseñar.
Otro
aprendizaje a destacar sería por ejemplo el de enseñar el compás pidiendo a los
niños que se muevan al ritmo de la música. Con esta actividad se trabajarían
también la motricidad gruesa y fina, el control postural a través del baile y
de los movimientos, la orientación espacial, la lateralización, la
desinhibición de uno mismo y con el grupo, la sociabilidad o la colaboración.
Nosotras
mismas hemos vivenciado esta sesión siendo partícipes del ejercicio anterior,
bailando al ritmo de la música y en momentos puntuales marcando el compás
levantando los pies y la corchea. Podemos aprender conceptos musicales, como el
compás, el tiempo, figuras, a través de movimientos con nuestro cuerpo.
De esta
sesión, el aprendizaje más importante que hemos interiorizado es que la
capacidad de la música la tenemos todos, el problema es que no nos la han
desarrollado pues se le da más importancia a otros aprendizajes como las
matemáticas y el lenguaje con respecto a la música aun sabiendo que todas las
inteligencias se pueden desarrollar a través de la música. Es decir, la música
puede ser una vía interdisciplinar hacia otros aprendizajes y en especialmente
en la etapa infantil.
Para
trabajar y asimilar estos conceptos, tenemos que diseñar una actividad
multidisciplinar para enseñar a niños de educación infantil algún concepto
relacionado con figuras musicales. La actividad además tendrá que tener un hilo
conductor. Señalando qué contenidos interdisciplinares se trabaja.
La clase del
día de hoy se centró en la expresión corporal, aspecto muy importante que
tenemos que trabajar en educación infantil.
Realizamos
primeramente, un juego de pasar un telegrama. Todos en corro, cada uno de
nosotros, teníamos que pasar un ritmo mediante una palmada, al compañero de al
lado, lo hicimos utilizando diferentes tiempos: despacio, normal, deprisa.
También utilizamos otros “instrumentos” como los pitos, y pisada en el suelo y
cambios de rotación en la dirección del telegrama. A lo que había que estar muy
atentos.
A
continuación, y utilizando la canción de Sometimes
de Adele, hicimos un calentamiento/relajación
moviendo lentamente todas las partes de nuestro cuerpo.
Después, y
utilizando la canción de Te busqué de
Joan Manuel Serrat, realizamos la
representación de lo que decía la canción, mediante diferentes gestos y
movimientos.
Llegó el momento
de las danzas (con sus cantos correspondientes), un recurso indispensable en
educación infantil, y que además nos hizo disfrutar a lo grande a todos, en
esta sesión.
Realizamos
en corro, la Danza del Zapatero, en
la que imaginamos que somos zapateros de profesión. Durante la primera parte
elevamos los brazos y los giramos como si enrollamos hilo hacia delante, luego
hacia atrás, estiramos una vez hacia arriba con la mano derecha, otra vez estiramos
el hilo hacia arriba con la mano izquierda y golpeamos con el martillo tres
veces sobre la mano izquierda cerrada como puño. Se repite todo de nuevo. En la
segunda parte nos agarramos de la mano en el corro y hacemos un baile salteado
hacia la derecha.
Después
hicimos, la danza de Hoe Ana, que es
una danza de la polinesia, en la que hay que ponerse en filas, y hacer una
serie de gestos al unísono. Disfrutamos mucho con ella.
Y para
terminar, realizamos la danza grupal Break
Mixer, es una danza inglesa moderna
que parte de un corro y se baila por parejas.
Primero se dan 8 pasos hacia delante agarrado de la pareja con enlace
“W”. Después 4 pasos hacia atrás, 3 zapatazos, 3 palmadas, 1 vuelta
completa con mi pareja enlazados por el brazo derecho y luego por el brazo izquierdo. Y se busca a otra
pareja para realizar lo mismo.
Podemos concluir que a través de la danza y como medio educativo, se da
la posibilidad de estimular las grandes áreas de capacidades y habilidades
tanto cognoscitivas, sociales y de movimiento.